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NOVEDADES   | CONTEXTO
Medios en sordina oficial (14/12/2011)

Los periodistas aragüeños recorren las calles en busca de la noticia pero observan al regresar a sus salas de redacción que la autocensura se va acrecentando entre sus compañeros y editores. En Aragua pocas son las denuncias que se reciben cuando se cercena la libertad de expresión. Los  periodistas son condicionados por su entorno y  aceptan que su trabajo se someta a la línea editorial del medio donde se desempeñan, pese a su desacuerdo. El silencio ha sido el aliado de palabras y oraciones que en un artículo de prensa dejan de salir a la luz pública con la finalidad de no ofender al gobierno regional de turno.


Las múltiples razones encaminan hacia una constante: El miedo. Miedo a perder sus trabajos y por ende fuente de ingreso, miedo a ser desplazados de la fuente, miedo a las amenazas, en fin, miedo.

Esto no quiere decir, que no existan profesionales de la comunicación que de alguna u otra manera no hayan tratado de asomar la realidad de la comunidad.  Al menos,  lo intentan con un sumiso parafraseo en alguno de los artículos publicados en la prensa.

No sólo para la Corresponsalía en Aragua del Instituto de Prensa y Sociedad  (IPYS)es difícil recoger la realidad que viven los periodistas de la región aragüeña a diario. Para la Lcda. Amira Muci, Secretaria General del Colegio Nacional de Periodistas Seccional Aragua, "los periodistas temen a la denuncia por las consecuencias que cualquier acción gremial pueda desencadenar. Muchos prefieren mantenerse en silencio y ajustarse a las líneas editoriales de los medios, porque entienden que si denuncian formalmente  arriesgan su puesto de trabajo. Otros tantos ni siquiera se atreven a alterar la pauta informativa aunque su olfato periodístico y su compromiso profesional se lo impongan, y prefieren autocensurarse. La excepción es quién denuncia".

Posibles alertas que se quedan en sombras

En el Hospital Central de Maracay(HCM), se han presentado irregularidades con respecto al acceso a la información. Al parecer, es un hecho que se viene suscitando desde que el nuevo Gobierno regional asumió la dirección de la Corporación de Salud del Estado Aragua  (Corposalud).Nuevas directrices hacen que el centro de salud por referencia en el estado Aragua no  permita que sus funcionarios  otorguen declaraciones a la prensa. De esta manera dificultan el trabajo periodístico al no ofrecer datos  relevantes que pudieran nutrir las notas informativas. Un hecho que para antiguos gobiernos regionales resultaba de total normalidad, al dejar que los profesionales de la comunicación pudieran acceder a la Emergencia del referido centro de salud  y entrevistar al jefe de la unidad a fin de conocer datos importantes sobre decesos e ingresos  de los fines de semana. En este caso, deben esperar el reporte de la jefa de Prensa del HCM a fin de que les indique por mensajería de textos los casos y decesos.

Esto ha ocasionado, que algún comunicador  anónimo publique breves notas que se dejan colar en algunos periódicos de la región, para referirse al limitado acceso a la información que existe gracias a las autoridades del HCM. Hasta los momentos, ningún periodista ha realizado denuncia formal sobre este caso.

De esta manera se limita la información que deberían recibir los ciudadanos. También da paso a que no se realice un periodismo de investigación adecuado, pues poco se puede profundizar cuando informaciones que deberían ser del acceso público están vetadas para los periodistas. Muci añade "Hay serias limitaciones para acceder a las fuentes de información pública. La fuente gubernamental privilegia a aquellos periodistas que laboran para medios que le son afectos y a los que laboran en sus propios medios...esos medios públicos son del gobierno regional y no del estado, desde allí se excluye a los sectores de oposición y sociedad intermedia".

 

Casos excepcionales

Sin embargo, en la región tenemos medios capaces de alzar su voz ante las amenazas que atentan contra la libertad de expresión.  Así es el caso de Victoria 103.9 FM, a quienes se les abrió un proceso administrativo a través del Ministerio del Poder Popular para las Obras Públicas y Vivienda, que implicó el reducir su frecuencia de 2.500 vatios a 250 vatios. De un radio de 200 Km, ahora sólo se escuchan en un radio de 20 Km aproximadamente. Para Victoria 103.9 FM se emitieron 2 alertas. Una explicaba la situación antes mencionada y la segunda para explicar una sentencia emitida el 9 de febrero de 2011 por el Tribunal Supremo de Justicia que declara improcedente la medida cautelar solicitada por la radio para seguir difundiendo su señal en los estados Aragua, Carabobo, Guárico y Miranda, mientras se lleva a cabo el juicio contra la disposición que los obligó a disminuir su potencia.

Otros profesionales sin miedo a denunciar son los corresponsales de algunos medios nacionales.  En el caso de Globovisión, la denuncia se emitió el 9 de febrero de 2011, cuando Alejandro Ledo, camarógrafo, fue golpeado con un objeto contundente por personas identificadas como seguidores del presidente Hugo Chávez. En el mismo incidente, Carmen Elisa Pecorelli, periodista del mismo canal, fue insultada por las mismas personas. La agresión ocurrió en el sector José Félix Rivas, del estado Aragua (norte de Venezuela).

Los agresores formaban parte de un grupo encargado de restaurar las viviendas que sufrieron daños tras el incendio de una instalación militar en la zona, e iban vestidos con overoles de color rojo y camisas alusivas al Che Guevara y a Hugo Chávez.

La agresión se produjo mientras los reporteros estaban recogiendo las quejas de los vecinos por la situación de sus viviendas. Mientras Pecorelli tomaba datos de la situación, los agresores se acercaron a la periodista insultándola, y posteriormente agredieron a Ledo.

En los  casos anteriores se observa la respuesta que obtienen los medios que adversan al gobierno y que generan el temor de los periodistas a denunciar las irregularidades que se presentan al momento de buscar, procesar y publicar una  noticia.